Fecha: 10/08/2007
Fuente: CRÓNICA Sección: Negocios Página (s):
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Desánimo de transportistas ante apertura con EU
Autor: Por: Nelly Peña E.
La Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), asegura
que México no está preparado en materia de infraestructura, leyes y
capital humano para garantizar el éxito de la apertura del sector en
Estados Unidos.
Advierten la posibilidad de que algunas firmas lleven sus inversiones a
EU con las garantías y los financiamientos que se otorgan en ese país.
Ante la indefinición sobre la entrada en vigor del Proyecto Demostrativo
de Apertura al Transporte Transfronterizo, agremiados a la Conatram
opinaron que su aplicación implicaría afectaciones para el sector en
México.
Explican que no hay suficientes carriles ni módulos de revisión, mientras
que las largas filas y revisiones exhaustivas del lado estadunidense aún
son parte del caos cotidiano.
En tanto, añaden, de regreso los transfers sólo esperan cargar sus
camiones, porque ya no hay revisiones minuciosas ni filas que esperar.
Los transportistas afirman que no ayuda mucho contar con las
certificaciones FAST y C-TPAT, así como los trámites previos para cruzar
la frontera, porque siempre está latente el riesgo de ser infraccionados
con pretextos como la falta de sábanas en la cama de la cabina del
tractocamión.
El objetivo, sostienen, es multar a los transportistas y crearles los
antecedentes suficientes para tratar de revocarles los permisos del
Freeman Secure Trade Program (FAST) y del Customs-Trade Partnership
Agains Terrorism (C-TPAT) y demostrar que el transporte mexicano no es
seguro para transitar por sus carreteras.
En cambio, cuando un transportista estadunidense entra a México, nuestras
autoridades no le exigen ningún documento.
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Fecha: 10/08/2007
Fuente: EL FINANCIERO Sección: Economía Página (s):
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El Tratado no convence al sector industrial
Autor: Ivette Saldaña
El sector industrial mexicano será de los más afectados si se concreta un
tratado de libre comercio (TLC) con Corea, además de que las discusiones
se darán con prácticamente nuevos negociadores, luego de la salida de
diversos funcionarios de la Secretaría de Economía (SE).
Además, nuestros sectores fabril y agropecuario deberán enfrentar la
apertura comercial que se tendrá con Perú, país con el que México compite
especialmente en productos del área rural.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Armando Paredes,
aseguró que la iniciativa privada no está de acuerdo en firmar más
acuerdos comerciales sin antes haber avanzado en temas de competitividad.
Además, el gobierno debería impulsar el aprovechamiento de los 12 TLC que
tenemos con 45 países, una vez lo cual podría expandirse esa red de
acuerdos.
En torno a los dos tratados que ya se negocian advirtió que "obviamente
con Corea el gran riesgo (para los mexicanos) es la industria y con Perú
la agricultura". Fuentes del sector aseguraron que otro problema es que
desde el inicio del sexenio se han registrado salidas de experimentados
especialistas que laboraban en la Subsecretaría de Negociaciones
Comerciales Internacionales, por lo que habrá nuevo equipo en las
pláticas.
Entre tales exfuncionarios los hubo que presenciaron diversas
negociaciones, que estuvieron a cargo de las controversias
internacionales que tiene México ante la Organización Mundial del
Comercio (OMC) y otros foros, que atendieron lo relativo a las reglas de
origen, acceso a mercados, servicios, inversión y compras de gobierno, o
que le dieron seguimiento al Tratado de Libre Comercio de América del
Norte (TLCAN).
Siendo un hecho que se retoma la ampliación de la red de acuerdos
mercantiles, el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Jaime
Yesaki, aseveró que el tratado con Corea puede beneficiar al sector que
él representa, aunque admitió que habrá que diversificar las
exportaciones, ya que por el momento el mercado en que se concentran es
Estados Unidos.
Fecha: 10/08/2007
Fuente: EL ECONOMISTA Sección: Empresas y Negocios Página (s):
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Programas para competitividad requieren ser "aterrizados"
Autor: Lilia González y Roberto Morales
Para el sector privado del país están claros y sobreanalizados los temas
que requiere México para ser competitivo, pero lo que preocupa es "el
aterrizaje" de los programas y la voluntad política que lleve a la
ejecución de las propuestas.
El presidente de la Concamin, Ismael Plascencia, estableció que aún son
insuficientes las condiciones para elevar la competitividad, y aclaró que
el nuevo rol de los empresarios es el de ser "vigilantes" de los actos
del gobierno, porque no están dispuestos a seguir perdiendo posiciones
por la falta de aplicación de políticas promotoras del crecimiento.
México requiere de un programa de competitividad, con acciones y tiempos
específicos, que sea realizado y ejecutado de común acuerdo entre el
gobierno federal y el Congreso de la Unión, afirmó Raúl García, director
general del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME).
"Hay que buscar avanzar en forma sistémica y coordinar los esfuerzos para
que esto realmente resulte", dijo.
El presidente de los maquiladores manifestó que el programa debe ser
diseñado por la Secretaría de Economía y los Comités de Competitividad
del Senado, así como de la Cámara de Diputados.
Por su parte, el presidente de la Canaco en el Distrito Federal, Lorenzo
Ysasi, dijo que los 10 puntos para la competitividad anunciados el
miércoles pasado por la Secretaría de Economía suenan bien, pero se
requiere del compromiso del poder Legislativo y de los gobernantes
estatales.
Mayor impulso al comercio exterior, pero sin más TLCs.
Los empresarios coincidieron en que existen grandes preocupaciones de
parte de la iniciativa privada, una de ellas es acerca del programa
ProMéxico, en donde ya "no estamos dispuestos a seguir negociando más
acuerdos comerciales con otras naciones, cuando no se aprovecha el
potencial de los tratados ya signados".
Además, les inquietan los niveles tan bajos de exportación y el papel del
Bancomext.
En cuanto al papel de la Cofemer, Ysasi consideró que es primordial,
aunque complicado, porque tiene entre sus retos que la ciudad de México
se incorpore al Sistema de Apertura Rápida de Empresas (SARE) y se genere
un mejor ambiente para los negocios.
"El SARE ha demostrado ser una buena herramienta para aligerar la carga
de trámites para las empresas y acelerar la apertura de un negocio, pero
algunas veces ha faltado voluntad política de los gobiernos estatales y
municipales para que se quiten su teoría soberana", expresó.
Por su parte, Ismael Plascencia destacó que para ser más eficiente, el
gobierno debe incorporar la innovación y la tecnología en su plan para
elevar la competitividad, porque así como exige a los empresarios que
sean competitivos, "el gobierno también lo debe demostrar".
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