Nota editorial
 
Fecha: 25/06/2007
Fuente: EL FINANCIERO Sección: Economía Página (s):
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Aduanas, enorme hueco en la propuesta de reforma fiscal

Autor: Por Isabel Becerril



Uno de los huecos que presenta la propuesta de reforma fiscal del gobierno está en el sector aduanero, señaló Rafael Zaga Kalach, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex).

A la administración de Felipe Calderón se le olvidó que debe realizarse un mayor esfuerzo para fiscalizar las aduanas y evitar que al país entre mercancía sin que se paguen los correspondientes aranceles.

Todo producto que es internado así a nuestro territorio representa una práctica de defraudación al fisco, y no es por un peso o dos, sino por decenas de millones de dólares al mes.

"Vemos que ese tema no se contempló en la (propuesta de) reforma fiscal calderonista, no vislumbró que vía las aduanas" se pueden obtener millonarias sumas de recursos para el país.

Asimismo, el dirigente de los textileros reclamó que el gobierno continúa recaudando recursos mediante el cobro de la tarifa eléctrica en horario punta.

Lo más preocupante es que la administración federal está estrangulando a las empresas del sector, que no pueden invertir ni crecer ni generar empleos, "todo por esa tarifa".

Si no desaparece "la tarifa eléctrica en horario punta, los industriales textileros acreditarán ese cobro en la declaración de impuestos."

En el sector se han cancelado inversiones por 800 millones de dólares debido a la permanencia del horario punta, cuya tarifa es de 2.40 pesos el kilovatio, mientras en horario normal es de 60 centavos.

"Hay empresarios radicales que piden la moratoria del pago de impuestos. Nosotros no avalamos esa posición; tenemos que ir por el camino de la legalidad, ayudar al gobierno a combatir la ilegalidad."

Dijo que le sorprendió que en la propuesta de reforma fiscal enviada por el Ejecutivo federal al Congreso continúe la tarifa en horario punta, a pesar de que las secretarías de Hacienda y de Economía, así como legisladores y trabajadores, están de acuerdo en que es "una aberración", porque le resta competitividad al país.

"Lo único que hace falta es la enérgica decisión del presidente de la República. Los impuestos se cobran con la reforma hacendaria, no con las tarifas eléctricas."

Zaga Kalach insistió en que si permanece tal tarifa como un medio recaudatorio, "nosotros la vamos a deducir de nuestros impuestos".

Recordó que la tarifa en horario punta se estableció hace 15 años, cuando la reserva eléctrica del país era cercana a 6 por ciento, pero hoy es de aproximadamente 40 por ciento.

Como un impuesto, esa tarifa llegó al país para quedarse.

El horario punta comprende de las siete a las 12 de la noche, y el horario de poca intensidad de la una a las cinco de la mañana.

Para desaparecer dicha tarifa no se requiere de la aprobación del Congreso de la Unión, sino de un acuerdo, y esa decisión no significaría ningún costo político, sino "una enorme ganancia política para quien la tome, porque marcará el rumbo de que vamos a resolver seriamente los problemas de competitividad".

Lejos de que ese horario genere ganancias a la Comisión Federal de Electricidad, ocasiona pérdidas, pues los empresarios encienden sus generadores de energía durante el horario punta. "Me cuesta trabajo entender la razón por la que no se ha resuelto esto." (APB)

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Fecha: 25/06/2007
Fuente: EL FINANCIERO Sección: Economía Página (s):
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CETU, golpe mortal a las maquiladoras


Autor: Ivette Saldaña



La industria maquiladora de exportación podría desaparecer con la actual propuesta de reforma fiscal de tener una tasa única, porque las empresas del ramo, responsables de 65 por ciento de nuestras ventas al exterior, incrementarían sus pagos de impuestos entre 400 y 500 por ciento.

José de Jesús Calleros señaló en entrevista que el impuesto llamado Contribución Empresarial a Tasa Única (CETU) les quitaría el régimen especial.

El presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME) dijo que "hemos hecho un análisis numérico, y este nuevo esquema fiscal causaría que lo que pagamos suba de 400 a 500 por ciento más".

Los maquiladores tienen un esquema especial que los hace competitivos, ya que pagan a partir de las utilidades que generan. A éstas se les saca el 6.5 o 6.9 por ciento, y sobre esa cantidad se paga el Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Calleros aseguró que esta industria desaparecerá de no conservarse el régimen fiscal que actualmente tienen, además de que enfrentarían diversos problemas como la doble tributación, porque pagarían ISR tanto en México como en el país de origen de la empresa.

Ello le restaría competitividad al sector, desincentivaría la inversión extranjera en el país y pondría en riesgo la existencia del régimen de maquila, afectando alrededor de cinco millones de empleos directos e indirectos.

Igualmente, 25 mil millones de dólares que la industria aporta en valor agregado quedarían en suspenso por el impacto de la reforma fiscal.

El viernes, representantes del sector se reunieron con los senadores priistas Carlos Lozano y José Calzada, a quienes les pidieron hacer una "adecuación profunda" a la propuesta presidencial.

"Nosotros no nos oponemos a la reforma; queremos dejar en claro que la maquila tiene un tratamiento especial, más no preferencial, y debe seguir con ese esquema, es decir con precios de transferencia y pago de impuesto sobre utilidades."

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Fecha: 25/06/2007
Fuente: EXCÉLSIOR Sección: Dinero Página (s):
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Chocolate amargo

Autor: Por: Celina Yamashiro



Desde que entró en vigor el decreto para la importación de autos usados provenientes de Estados Unidos y Canadá, en 2005, nuestro país ingresa entre 2.2 y 2.5 millones de vehículos, al año.

Eso es más del millón 900 mil automóviles nuevos que se venden en México anualmente.

José Guadalupe Bautista Montoya, segundo vicepresidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo, Tamaulipas, explica que aún cuando el gobierno del presidente Vicente Fox trató de regular las importaciones, el fisco sale perdiendo, pues en el mercado existen más intermediarios —coyotes— que realizan fraudes, que agentes aduanales cumplen con los requerimientos legales.

Tan sólo por la aduana de Nuevo Laredo ingresan, en promedio, alrededor de 130 mil autos de importación al mes. De esta cifra sólo diez por ciento de las unidades son nacionalizadas por los agentes aduanales. El resto, son vehículos nacionalizados por coyotes, quienes subvalúan los impuestos que deben pagar los importadores, para tener más ganancias.

"Ante la acelerada publicación del decreto en noviembre de 2005, cuando estaba previsto para 2006, el administrador general de Aduanas, José Guzmán Montalvo, pidió a la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo formar un módulo de atención al paisano, para que los migrantes mexicanos pudieran importar sus vehículos y nacionalizarlos", expuso Bautista Montoya.

En entrevista, agrega que dicha asociación desarrolló el Centro de Importación Definitiva de Vehículos (CIDEV), que comenzó a operar en diciembre de 2005, con la participación de diez agentes aduanales, que se registraron ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y se acreditaron en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Sin embargo, a pesar de las campañas publicitarias y de la garantía de los servicios del Cidev, algunos importadores, por desconocimiento, siguen cayendo en manos de los intermediarios informales y se convierten en víctimas de engaños, fraudes, altos cobros por la gestión aduanal y pagos indebidos de los impuestos que deben cubrir por la importación de sus vehículos.

Este es el problema más grave en que incurren los coyotes, dice José Guadalupe Bautista, porque en lugar de respetar el procedimiento de valoración oficial —llamada Anexo 2— de los vehículos de precios y estimados, utilizan el libro amarillo, al que sólo se recurre cuando no están los precios en el documento institucional. Así se establece en la regla mil 223 de comercio exterior.

Al utilizar los precios del libro amarillo, que son más bajos, los coyotes obtienen jugosas ganancias, porque subvalúan los vehículos para pagar menos impuestos y defraudar al fisco, al momento de realizar el trámite de importación. Al final, quien termina pagando los platos rotos es el importador.

"De manera regular, el importador no sabe lo que está pagando, por lo que muchas veces son engañados. Pagar indebidamente los impuestos les trae como consecuencia que la autoridad les finque créditos, por la diferencia de impuestos que no pagaron, más recargos hasta por casi cinco años, que es la vigencia del pedimento de importación, o en su caso, por el periodo en que dejaron de pagar", advierte Bautista Montoya.

Otro perjuicio para los importadores, es que una vez que realizan la importación de sus vehículos a través de los intermediarios informales, cuando tratan de obtener las placas en sus lugares de origen, algunas oficinas fiscales ubicadas en los 32 estados del país verifican que coincida el valor declarado de los autos con el pedimento de importación.

De no coincidir la información, dichas instancias no otorgan las placas hasta que el importador regresa a la frontera a rectificar el pedimento y paga de forma correcta los impuestos.

Invasión vehicular

Además de los paisanos legales e ilegales que radican en Estados Unidos y Canadá, la importación de autos usados de esos países se ha vuelto un atractivo para la población mexicana.

Esto, porque las personas físicas pueden importar un máximo de dos vehículos al año y las personas morales hasta tres, en el mismo periodo, por un costo inferior, en
buenas condiciones de operación y en los que se desembolsa menos dinero, frente a la compra de unidades nuevas.

Las cifras la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo, Tamaulipas indican que por la aduana del puente fronterizo número dos llegan a importarse hasta 20 mil vehículos al mes y un mínimo de diez mil, en el mismo periodo.

Sin embargo, la aduana de Matamoros en este sentido supera, por mucho, a la de Nuevo Laredo. Entre todas las aduanas fronterizas del norte del país llegan a importarse entre 2.2 y 2.5 millones de vehículos usados.

Esta cifra también rebasa las estimaciones de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotrices (AMDA) y de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) que aseguran que al año se importan alrededor de un millón 400 mil vehículos de seguda mano al país, lo que ha causado una merma en las ventas de unidades nuevas.

José Guadalupe Bautista, segundo vicepresidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo destaca: "Cuando el administrador general de Aduanas, José Guzmán Montalvo comentó que se necesitaban hacer los centros de importación. Añadió que se esperaba una cifra de tres millones de vehículos de importación a nivel nacional "por todas las aduanas".

"Hasta donde sé, no se ha llegado a esas cifras pero andamos por ahí. Esta alrededor de los 2.2 y 2.5 millones de vehículos importados", continuó el también agente aduanal.

La propia Secretaría de Economía reconoce que cada mes entran a México 100 mil autos Estados Unidos y que sin la creación del Registro Público Vehicular (Repuve), pendiente desde el año pasado, en 2009 nuestro país estará invadido de esas unidades.

De acuerdo a decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación del 22 de agosto de 2005, y a las reglas 2.6.23 y 2.6.24 de la segunda resolución de las reglas de carácter general en materia de comercio exterior para 2005, publicadas en el Diario Oficial del 18 de octubre de 2005, se pueden importar los modelos que corresponden al periodo 1992-1997, es decir, que tengan entre 10 y 15 años de antigüedad a la fecha.

Cada año dicho periodo se va actualizando. El año vehicular esta comprendido del primero de noviembre al 30 de octubre. En noviembre de este año, se podrán importar los modelos de 1993 a 1998. El decreto se mantendrá vigente hasta que se derogue o se modifique.

Los vehículos deben ser originarios de Estados Unidos, Canadá o México, los cuales son fáciles de identificar por su número de serie.

La clasificación comienza con el número de serie uno, que corresponde a Estados Unidos; dos, Canadá; tres, México; cuatro, Estados Unidos con partes importadas. Entre los modelos destacan vehículos de transporte hasta de 15 pasajeros, incluyendo al operador, así como los vehículos de carga con motor a gasolina y una capacidad de carga de hasta tres mil 200 kilos, como las Pick-up y los modelos tipo panel.

Además de los camiones de motor a diesel con un total de carga máxima inferior o igual a cuatro mil 356 kilos, como los del tipo panel, remolques y semirremolques para vivienda. La fracción 87032401 del decreto, también incluye todos los motores de gasolina arriba de tres mil centímetros cúbicos, como las ambulancias, las carrosas fúnebres y casas rodantes.

Según el CIDEV, todas las Pick-up que no son 4x4 o de doble cabina pueden entrar sin ningún problema cuando el motor es a gasolina, pero si estos modelos exceden del peso permitido, sólo se pueden importar si son de motor a diesel. Esto último también aplica para las camionetas de tres y media toneladas.

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